domingo, 3 de agosto de 2014

Alargar Vida del Turbo

Aquí vamos a intentar describir una serie de consejos muy importantes para conservar y alargar la vida mecánica del turbo considerablemente. Siguiendo una serie de pautas y conociendo su funcionamiento nos aseguramos de darle un trato correcto, y con ello, posponer las clásicas averías de los turbo compresores, ya sea en gasolina como en diésel.
Entra en el post y aprende como alargar la vida útil de el turbo de tu coche.


Algo supuéstamente lógico y que deberíamos hacer siempre es utilizar el aceite correcto. Cada marca o modelo especificará un tipo de lubricante especifico adecuado para cada motor, incluso dependiendo de la temperatura de nuestra región. Esto es de vital importancia para empezar con este articulo de consejos.

En la imagen vemos un Turbocompresor seccionado donde podemos ver las piezas y componentes. Aquí el tema delicado está en el engrase, de ahí la introducción sobre el tema de los aceites.
Las dos turbinas, tanto la de entrada de el lado de escape como la que impulsa la presión a través de la caracola, están unidas o ensambladas a un eje. Este eje se soporta sobre un casquillo de bronce perfectamente calibrado para evitar holguras en el giro, la clave de todo es conseguir las condiciones óptimas para que el engrase de esa zona sea el correcto.
El aceite que lubrica el casquillo del eje de turbinas es el mismo del motor de combustión, a través de una tubería, la bomba de aceite manda presión hasta el eje, y envía el aceite sobrante de nuevo al cárter. Una vez entendemos el funcionamiento vamos ya con los consejos.

. Consejos para alargar la vida del Turbo

1. El primero y el más importante es la calidad del aceite y los programas de revisiones adaptados a tu modo de conducción. Actualmente los ordenadores de a bordo te calculan los cambios de aceite por sensores de viscosidad, eso es de gran ayuda para saber si realmente debemos pensar en cambiarlo.

2. Mucho cuidado con la temperatura del motor. Siempre, al arrancar el coche en frío, debemos esperar por unos minutos con el vehículo a ralentí. De esta manera nos aseguraremos de conseguir una temperatura aceptable del aceite antes de empezar la marcha. No forzaremos el motor en exceso hasta llegar a su temperatura, a bajas revoluciones el turbocompresor apenas trabaja. Una vez caliente, la viscosidad del aceite se reduce y la capacidad de lubricación del eje se eleva sustancialmente.

3. También debemos tener en cuenta un detalle muy importante al parar el vehículo. Lo ideal es hacer lo mismo que al arrancarlo, una vez estacionado, dejaremos al ralentí por unos minutos también. Esto se hace por que como hemos dicho antes, la presión de aceite la manda la bomba de aceite del motor, entonces, si paramos nuestro coche y las revoluciones del turbo son altas, la lubricación no será suficiente y se producirá un freno antinatural de su eje con su correspondiente desgaste.

4. El Turbo comprime aire, aire que es depurado por el filtro, mantenerlo en buen estado asegura que no entren impurezas que puedan llegar a estropear la turbina de la caracola de salida al colector.

Espero que estos sencillos consejos prácticos les ayuden a alargar la vida de su turbo, por lo menos si se estropea, que sea por desgaste natural y no por desconocimiento o imprudencias caras.
Publicar un comentario